Isaac Loya

Bajo una vocación inquebrantable y un profundo amor por la cocina, Isaac Loya ha construido una trayectoria fiel a sus principios. Desde sus inicios en sala hasta la dirección de cocina y la gerencia, más de 17 años de dedicación en el restaurante han alimentado un estilo propio, fruto de la curiosidad constante y del respeto a la cultura gastronómica.

Su experiencia, forjada entre fogones y mesa, se traduce en una cocina que evoluciona sin perder la esencia. Sus creaciones combinan tradición y toques renovadores, sabores reconocibles y matices originales que distinguen su firma culinaria.

Comprometido con el legado recibido, su inconformismo y búsqueda permanente de la excelencia consolidan una reputación que sigue creciendo en el exigente panorama de la alta cocina asturiana.

Historia

El restaurante avanza hacia su 35º aniversario, en 2026, reforzando la mirada al Cantábrico como despensa esencial, la conexión con el territorio y una cocina más personal, depurada e íntima.

El Real Balneario es uno de los pocos restaurantes literalmente situados sobre la arena.

El Cantábrico es más que un escenario: define la luz, los ritmos, el producto y la experiencia.
El sonido de las olas y el horizonte forman parte del relato culinario, un diálogo constante entre naturaleza y cocina.

El edificio que alberga hoy el restaurante nació en 1916 como Balneario de Aguas Marinas bajo la protección del Rey Alfonso XIII. Desde entonces conserva el título de “Real”, símbolo de su singularidad y de su vínculo con la villa de Salinas.
Tres generaciones de la familia Loya han construido un proyecto culinario de referencia en Asturias.

Equipo

En nuestro restaurante, el equipo encarna los valores que dieron origen a esta casa: amabilidad,
cuidado y autenticidad, siempre desde esa elegancia discreta que caracteriza a quienes aman
profundamente su oficio.

Su labor, precisa y coordinada, hace posible que cada detalle fluya con naturalidad.
Junto a Isaac, un equipo de 16 profesionales aporta talento, dedicación y un cuidado absoluto por
cada detalle, haciendo del restaurante un espacio verdaderamente único.

Desde la cocina y la sala hasta cada área de mantenimiento, este conjunto diverso trabaja con
precisión y sensibilidad para que cada visita al Real Balneario se convierta en una experiencia
memorable, marcada por la excelencia y la hospitalidad.

La Nobleza del Producto Asturiano

Se mantiene una estrecha relación con proveedores locales que reflejan su compromiso con el producto de proximidad y la
excelencia del Cantábrico y de Asturias.

Mariscos y pescados del Cantábrico, hortalizas de proximidad, mantequillas y quesos artesanos, carnes asturianas y guisos
tradicionales tratados con precisión contemporánea componen la despensa del Real Balneario. Aquí no hay artificio: hay verdad,
respeto y pureza.

Pescado entero presentado sobre fondo oscuro, plato del Real Balneario
Percebes asturianos con lechuga sobre fondo negro
Marisco variado del Cantábrico: gamba, ostra y cigala
Salmonetes frescos del Cantábrico sobre fondo negro con sal gruesa

Se mantiene una estrecha relación con proveedores locales que reflejan su compromiso con el
producto de proximidad y la excelencia del Cantábrico y de Asturias.
Además, el restaurante colabora con una finca ubicada en Salas, de la que proceden las fabes
y verduras que completan una despensa auténtica y de kilómetro cero, consolidando así el
vínculo directo del restaurante con el territorio y sus productores.

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